Autoridades de salud prevén que para 2030 habrá un déficit de 470.000 camas en hospitales del país.
Japón tiene la población más longeva de Asia. Con un cuarto de sus ciudadanos superando los 65 años, el país se adapta a los nuevos desafíos de una amplia población senil y una infraestructura que ya no es suficiente. A continuación vea cómo los adultos mayores viven sus últimos días en sus casas.
Después de haber sido diagnosticado con leucemia en julio pasado, Katsuo Saito decidió no recibir tratamiento y optó por cuidados paliativos. A pesar de sus esfuerzos, este anciano no pudo acceder a una cama en un hospital, por lo que permaneció en su casa.
“En la lista de espera hay cerca de 20 personas antes que yo», aseguró Saito, de 89 años.
La mayoría de los japoneses son reacios a morir en sus casas. Según los datos de la Clínica Yamoto, más del 80 % prefiere morir en un hospital ya que consideran que es un lugar más seguro, y sobre todo, porque no quieren ser una carga para sus familiares.
Sin embargo, morir en la casa ha sido una opción aceptable desde que las camas de los hospitales se han vuelto escasas en una sociedad cada vez más vieja. Una realidad que muchos países en el mundo tienen que afrontar.
En Japón, uno de cada cuatro habitantes tiene más de 65 años y las autoridades de salud prevén que para el año 2030 habrá un déficit de 470.000 camas en los hospitales del país.
El médico Yuu Yasui dirige la clínica móvil Yamoto, la cual proporciona cuidados a pacientes terminales que se quedan en casa. “Creo que es importante tener a un médico que ayude a las personas que quieren pasar sus últimos días y enfrentar naturalmente la muerte en el lugar donde vivieron”, dice el especialista.
Desde el año 2013, la Clínica Yamato ha asistido más de 500 muertes en casas de pacientes. La institución espera poder brindar a los enfermos terminales los mismos cuidados que se dan en el hospital, pero en la intimidad del hogar.
El tema de la escasez de camas en Japón se debe en parte a las prolongadas estadías de los pacientes en el hospital. Según un estudio de la OECD, en 2015 los japoneses presentaron un promedio de 16,5 días de hospitalización, contrastando con los ingleses, quienes solo presentaron un promedio de 6 días.
Algunos ancianos no tienen familia, ni parientes ni amigos que los visiten. Ante la situación, antiguos paradigmas están cambiando en el país, mientras se extiende más la idea de que los ancianos, al enfermar, no busquen una cura médica sino que tomen tratamientos paliativos para abrazar una “muerte natural” y así, anticipar la partida.
FUERTE:
EL TIEMPO (COLOMBIA)
http://www.eltiempo.com/mundo/asia/ancianos-japoneses-mueren-solos-en-sus-casas-por-falta-de-camas-en-hospitales-156620









